Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido

Actualidad

INDUSTRIA

Desafío ambiental: la gestión de residuos en Añelo

El auge de la actividad hidrocarburífera no solo incrementa la producción y las inversiones. Además exige pensar qué hacer con la basura y los desechos.

Por Joaquín Aguirre

El crecimiento de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta no solo incrementa la producción y las inversiones: también plantea un desafío ambiental cada vez mayor vinculado con la gestión de residuos. En Añelo, una empresa local busca acompañar esa expansión mediante el transporte y la gestión de residuos urbanos, de obra y materiales contaminados con hidrocarburos.

En diálogo con Vaca Muerta News, Federico Guzmán, socio gerente de Mirai SRL, explicó cómo nació la firma y cuáles son los servicios que presta actualmente en el corazón de la actividad petrolera neuquina. La empresa surgió durante la pandemia a partir de una problemática que Guzmán identifica como global: el tratamiento de los residuos.

“Nos pusimos a pensar cómo resolver un problema que es mundial: el tema del tratamiento de la basura. Y como yo vengo del palo del transporte y la logística lo encaramos por ese lado”, explicó.

Mirai tiene habilitación ambiental para operar en Neuquén y Río Negro, con una base y su principal foco de operaciones en Añelo y las áreas de yacimientos petroleros. Su actividad abarca tanto residuos sólidos urbanos como materiales provenientes de obras, pero también un segmento particularmente sensible para la industria hidrocarburífera: los residuos contaminados con petróleo.

“Estamos habilitados, no somos muchas las empresas que tenemos la habilitación de Medio Ambiente para transportar lo que es contaminado de petróleo”, señaló Guzmán. En ese grupo se incluyen materiales como arena o tierra contaminada con petróleo y sus derivados, que requieren condiciones específicas para su traslado.

El esquema de trabajo contempla el transporte de esos residuos hasta plantas especializadas para su tratamiento. “Nosotros estamos habilitados para transportar y, a su vez, lo llevamos a las plantas tratadoras que, en Añelo, hay tres”, detalló.


Más actividad, más residuos en Vaca Muerta


El crecimiento de Vaca Muerta y de Añelo genera un impacto directo sobre el volumen y la diversidad de residuos que deben ser gestionados. Para Guzmán, no se trata únicamente de la expansión de la actividad petrolera, sino también del crecimiento de la localidad.

“A medida que crece el trabajo, que crece la fractura, crece también la cantidad de residuo contaminado”, sostuvo. Pero el fenómeno va más allá del petróleo. “Añelo está creciendo como ciudad, con lo cual hay un mayor movimiento también de residuos sólidos urbanos y de obra”, agregó.

El desarrollo de infraestructura acompaña esa transformación y, con él, aumenta la necesidad de contar con sistemas adecuados de recolección, transporte, tratamiento y disposición final.

El empresario advirtió que una gestión deficiente puede terminar generando problemas ambientales difíciles de revertir. “Es muy importante el seguimiento del tratamiento”, remarcó, al tiempo que alertó sobre el riesgo de que los basureros colapsen y aparezcan microbasurales en zonas no habilitadas.


Reciclaje y tecnología, claves para el futuro


Frente al crecimiento que atraviesa Añelo, Guzmán considera que el reciclaje puede convertirse en una herramienta central para reducir la presión sobre los sitios de disposición final. Según su visión, existe un amplio margen para recuperar materiales.

“Yo creo que el 50% de lo que es basura se puede reciclar: todo lo que es plástico, vidrio. Hay mucha tecnología hoy”, afirmó.

En ese sentido, destacó que existen proyectos orientados a incorporar tecnología para recuperar y reutilizar residuos, algo que permitiría reducir el volumen que termina en los basureros.

Para las empresas, además, el tratamiento de los residuos ya forma parte de sus responsabilidades operativas. “Las empresas saben que tienen que hacer todo el tratamiento convencional”, indicó Guzmán. Y sintetizó el riesgo de no hacerlo: “De otra manera lo que estaríamos haciendo sería tapar un problema futuro y tarde o temprano colapsaríamos”.

Mirai, por ahora, mantiene su estrategia concentrada en Añelo. La empresa cuenta allí con su base, sus camiones y trabajadores de la localidad. “Como una empresa nueva tenemos todavía mucho para desarrollarnos en Añelo. Por eso hoy todo nuestro foco está ahí”, explicó.

Para Guzmán, el crecimiento empresarial también tiene una dimensión personal. Reconoció que emprender implica atravesar momentos de incertidumbre, pero destacó como principal satisfacción la posibilidad de generar actividad y empleo desde una empresa local.

“Cuando uno mira desde cero, desde cuando arrancamos hasta donde estamos hoy, proyectando una unidad más y más trabajo, uno dice: bueno, estamos haciendo bien las cosas”, concluyó.

Federico Guzmán
INDUSTRIA RESIDUOS VACA MUERTA

Compartinos tu opinión

Te puede interesar

Teclas de acceso