Por Darío Hernán Irigaray
Director de Vaca Muerta News
Enviado especial a Río de Janeiro
La expansión de Vaca Muerta y el crecimiento de la actividad energética abren nuevas oportunidades para la industria metalúrgica argentina. En ese contexto, Elio del Re, ingeniero industrial, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y socio de Interlaken SRL, analizó el escenario de la industria nacional durante una entrevista con Vaca Muerta News en la ROG Energy, en Brasil.
Para Del Re, el país atraviesa un momento de transformación en el que petróleo, gas, minería y agro pueden convertirse en motores de crecimiento, siempre que exista una mayor integración con la industria nacional.
“Nosotros sabemos que el petróleo, el gas, junto con la minería y el agro, son los motores de desarrollo hoy de la Argentina. Creemos que estamos viviendo un punto de inflexión”, afirmó.
En ese proceso, el titular de ADIMRA puso el foco en la capacidad de la industria metalúrgica para abastecer distintas etapas de las cadenas productivas vinculadas con la energía. La entidad representa a más de 20.000 empresas metalúrgicas, reúne a unas 60 cámaras y alcanza a unos 200.000 trabajadores directos y más de un millón si se consideran los empleos indirectos, según explicó.
“El sector metalúrgico es el 18% del PBI industrial de la Argentina”, señaló Del Re, quien además propuso actualizar la tradicional definición de la metalurgia como “industria de industrias”.
“Hoy creemos, con una visión más renovada, que somos una industria de conocimiento. Arriba de un pedazo de metal hay un montón de conocimiento aplicado”, sostuvo.
La oportunidad de Vaca Muerta
La creciente participación de empresas de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe en proyectos relacionados con Vaca Muerta demuestra, según Del Re, la amplitud que puede alcanzar la cadena de proveedores. La industria metalúrgica puede intervenir tanto dentro de los yacimientos como en sectores asociados, entre ellos transporte, equipamiento y servicios tecnológicos.
“Industrializar el proceso o industrializar el producto. Cualquiera de las dos nos puede llevar al lugar donde tenemos que estar”, planteó.
En esa estrategia, ADIMRA cuenta con más de 20 centros tecnológicos y un centro de capacitación que durante el último año formó a más de 6.000 personas, entre operarios, mandos medios y niveles dirigenciales.
La entidad también busca ampliar la vinculación internacional. Del Re mencionó un foro reciente en el que participaron más de 200 empresas italianas y latinoamericanas junto con compañías argentinas.
Neuquén y el desafío de industrializar la energía
Uno de los ejes planteados durante la entrevista fue la necesidad de que el desarrollo energético de Neuquén tenga un correlato industrial en la provincia.
“Donde están las riquezas naturales tiene que haber desarrollo industrial y entendemos perfectamente que Neuquén tiene que desarrollarse industrialmente”, afirmó.
En ese sentido, ADIMRA plantea colaborar con empresas y trabajadores neuquinos mediante capacitación, formación y asistencia tecnológica.
El costo de la energía aparece, sin embargo, como uno de los desafíos para avanzar en esa industrialización. Del Re consideró que la situación puede revertirse y sostuvo que el recurso energético debe ser utilizado como una herramienta para generar mayor valor agregado.
“Estamos convencidos de que la energía tiene que ser utilizada para el desarrollo industrial porque es un multiplicador de valor”, afirmó.
Y agregó: “Cuando nosotros tenemos diferenciales, podemos vender más en el mundo y creo que lo tenemos que aprovechar”.
Para el presidente de ADIMRA, el desafío pasa por articular recursos naturales, empresas, tecnología, capacitación y mercados internacionales para transformar el crecimiento de Vaca Muerta y otros sectores estratégicos en una cadena de valor industrial con mayor participación argentina.
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