El crecimiento de Vaca Muerta volvió a poner bajo la lupa un recurso cada vez más estratégico para el desarrollo de la actividad hidrocarburífera: la tierra. En Añelo, epicentro de la formación no convencional, el Gobierno de Neuquén detectó una serie de ocupaciones y operaciones irregulares sobre tierras fiscales provinciales y ya inició acciones judiciales para recuperar esos terrenos.
La zona bajo análisis comprende unas 240 hectáreas ubicadas en las inmediaciones del nuevo bypass de Añelo, un sector considerado estratégico para la expansión industrial y logística vinculada con Vaca Muerta. Allí se detectaron movimientos de suelo sobre unas 200 hectáreas y distintos cerramientos perimetrales.
Hipólito Salvatori, secretario de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, explicó que el crecimiento de la actividad generó una fuerte demanda de espacios para empresas y servicios petroleros.
“Algunos especuladores han optado por tomar esas tierras fiscales provinciales y vender ciertos derechos que no poseen”, señaló el funcionario.
Según explicó, en el área se identificaron entre 15 y 20 empresas, aunque en la mayoría de los casos las construcciones todavía se encuentran en una etapa inicial. La Provincia detectó movimientos de suelo y cercamientos, mientras que solamente en dos o tres situaciones existen instalaciones que pueden ser identificadas de manera fehaciente.
El decreto que se utilizaba para vender derechos
Una de las claves del caso está en documentación que habría sido utilizada para convencer a potenciales compradores de que quienes ofrecían los terrenos tenían derechos sobre ellos.
El antecedente se remonta a 2015, cuando un decreto provincial otorgó unas 2.400 hectáreas a un supuesto puestero para un desarrollo pastoril. Sin embargo, al año siguiente la Provincia dejó sin efecto esos derechos al detectar irregularidades.
El problema, según Salvatori, es que el decreto original continuó siendo exhibido como supuesto respaldo para realizar operaciones. “Han mostrado muchas veces ese decreto sin mostrar el que lo anulaba y mucha gente terminó comprando esos derechos”, explicó.
El funcionario aclaró que un permiso precario de ocupación, una autorización para pastoreo o una reserva de tierras no equivalen a la propiedad del terreno. El procedimiento para acceder a una tierra fiscal provincial contempla distintas etapas. En el caso de una adjudicación en venta, la Provincia aprueba el proyecto, realiza la mensura correspondiente y establece el valor de la tierra. Luego, el interesado debe cumplir con obligaciones como el pago y la realización de inversiones antes de llegar a la escrituración.
La advertencia sobre las falsas mensuras
Otro de los mecanismos detectados consiste en presentar a los compradores supuestos planos o mensuras como prueba de que el terreno está formalmente identificado. Pero Salvatori marcó una diferencia fundamental: un croquis no es una mensura registrada y una cesión de derechos no es una escritura. “Le muestran un croquis que puede realizar cualquier persona o cualquier profesional, pero que no tiene ningún tipo de visado ni de firmas”, advirtió.
También explicó que la intervención de un escribano en una operación no necesariamente significa que el comprador esté adquiriendo una propiedad. “Los escribanos lo que hacen es certificar firma, pero les venden esa cesión de derechos”, sostuvo.
Por eso, desde la Provincia recomiendan verificar la situación dominial y administrativa del terreno antes de entregar dinero o iniciar una inversión.
“Un funcionario te lo va a regularizar”: la promesa que la Provincia niega
Entre las advertencias lanzadas por el Gobierno neuquino aparece una promesa que, según Salvatori, habría sido utilizada para concretar operaciones: la posibilidad de que posteriormente un funcionario provincial regularice la situación. “Muchas veces se promete: ‘un funcionario te lo va a regularizar’. Eso no existe”, afirmó.
La Provincia notificó al Colegio de Martilleros, al Colegio de Escribanos y al Colegio de Agrimensores para advertir sobre la situación.
Además, puso a disposición la Dirección Provincial de Tierras para que las personas que tengan dudas puedan verificar la situación de los terrenos o denunciar posibles operaciones irregulares.
Cinco desalojos en marcha en una zona estratégica
La respuesta del Gobierno provincial ya llegó a la Justicia. Salvatori confirmó que existen cinco procedimientos de desalojo en curso, mientras se analizan medidas cautelares para otras ocupaciones. “Se van a desalojar, o sea, que esas tierras queden sin ninguna afectación”, aseguró.
El objetivo, explicó, es evitar que quienes invierten y cumplen con la normativa queden en desventaja frente a quienes ocupan tierras fiscales sin cumplir los procedimientos establecidos.
La situación no implica, sin embargo, que todas las empresas que realizaron inversiones vayan a ser necesariamente desalojadas. La Provincia analizará cada caso y existe la posibilidad de regularización cuando la actividad sea compatible con el uso previsto y se cumplan las obligaciones correspondientes.
“Esto no es en contra de la industria o de la persona que invirtió, sino de poner un punto de corte”, explicó Salvatori.
El desafío: ordenar el crecimiento de Vaca Muerta
El conflicto por las tierras fiscales se inscribe en un desafío mayor para Añelo: cómo ordenar territorialmente el crecimiento acelerado que genera Vaca Muerta. La localidad concentra cada vez más actividad petrolera, industrial, logística y de servicios. La expansión hacia nuevos sectores requiere definir qué terrenos estarán destinados a industrias, qué espacios podrán utilizarse para viviendas y cuáles permanecerán bajo administración provincial.
Para Salvatori, la ampliación de los ejidos municipales es una herramienta para establecer reglas claras y evitar la convivencia desordenada entre actividades. “Si no podemos tener zonas de dormis en convivencia con la industria, zona de desarrollo industrial logístico, terminamos teniendo después problemáticas que no podemos ordenar”, señaló.
La disputa por estas 240 hectáreas muestra, en definitiva, una de las nuevas tensiones que plantea el crecimiento de Vaca Muerta: a medida que aumentan las inversiones y la demanda de espacios para radicar empresas, también crece el valor estratégico de las tierras disponibles.
Para el Gobierno neuquino, el mensaje es claro: la expansión industrial de Añelo deberá realizarse sobre terrenos con situación jurídica regular y dentro de un esquema de ordenamiento territorial, mientras que las ocupaciones sobre tierras fiscales sin autorización quedarán bajo la lupa.
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