La titular del Colegio de Martilleros de Neuquén, Marina Demaría, trazó un diagnóstico detallado del sector inmobiliario en la región de Vaca Muerta. Entre la desaceleración actual en Añelo y El Chañar, los alquileres que superan los 3 millones de pesos y el crecimiento de Neuquén capital como polo de atracción, Demaría alertó sobre los riesgos de migrar sin trabajo estable ni garantías, y reclamó información responsable por parte de los medios.
“Hemos detectado que sobre todo en este último año ha habido un claro parate, si se quiere, sobre todo en Añelo, en el Chañar, un poco menos”, señaló Demaría en diálogo con Vaca Muerta News. Y agregó: “Con este parate, la oferta se incrementó. No se desalquilaron las propiedades que estaban alquiladas, pero costó un poco más ubicar las nuevas. Los departamentos a estrenar son los que están costando un poquito más”.
Sin embargo, la referente del sector se mostró optimista de cara a los próximos meses: “Estamos en un momento de tranquilidad, esto sucede habitualmente en las zonas petroleras, no es para desesperarse. Se entiende que con el tema de la exportación, que en teoría en el año 2030 va a suceder, están trabajando a contrarreloj para terminar el gasoducto y el oleoducto hacia Punta Colorada. Creemos que esto se va a reactivar sobre fines de este año, septiembre u octubre”.
¿Cuáles son los valores de los alquileres en Añelo?
A pesar del parate, los precios de alquiler en la zona petrolera continúa elevados. “Siguen siendo muy interesantes los valores en que se están alquilando los departamentos hoy en Añelo. Hablamos de dos dormitorios, dos baños, living, comedor y cocina. Podés encontrar unidades desde 2.400.000 más servicios, hasta 3.300.000 o 3.500.000”, detalló Demaría.
Precisó que en Añelo, San Patricio del Chañar y Rincón de los Sauces los inmuebles se alquilan amoblados y con servicios adicionales: “Recambio de blanquería una vez a la semana, servicio de limpieza dos veces por semana. Entre todo es más o menos un 30%, 35% me animo a decir, de gastos que tiene cada propiedad”.
En contraste, en Neuquén capital, una casa de dos dormitorios sin amoblar se alquila “alrededor de un millón, un millón doscientos” en zonas periféricas, mientras que en el microcentro los departamentos similares rondan “un millón doscientos, un millón trescientos”.
En referencia a la situación en la capital neuquina, Demaría destacó que se vive un crecimiento impulsado no solo por el petróleo, sino también por el turismo y la calidad de vida. “Se ha incrementado el tema de los alquileres temporarios, que antes no había tantos. La gente viene por trabajo y se queda un par de días más porque lo ven lindo: el paseo costero es hermoso, hay mucha oferta gastronómica y cultural”, afirmó.
Y agregó: “Esa otra parte de Neuquén capital que no la tienen Añelo o El Chañar le da otra impronta, y la gente quiere vivir en Neuquén capital”. Mencionó también que localidades vecinas como Centenario y Plottier ofrecen alquileres “un poquito menores, no mucho, pero un poquito menos”.
El lado más complejo: familias que llegan sin trabajo ni garantías
Para Demaría, uno de los puntos más críticos del panorama inmobiliario es la información incompleta que reciben muchos migrantes laborales. “Se han quedado con el speech de que se vengan a Neuquén, que hay trabajo, pero no cuentan todo lo que no hay: no hay mucha oferta de casas, el valor de mercado es alto, y vienen personas posiblemente sin trabajo”, alertó.
Esa situación genera un círculo vicioso: “Las inmobiliarias nos aseguramos de que la gente cuente con garantías y un trabajo estable de por lo menos un año de antigüedad. Muchas familias no pueden cumplir eso, se les complica muchísimo conseguir alquiler. Hay que ser cautos a la hora de informar. No es que hay tanto trabajo. Sí hay trabajo, pero tiene esta contracara: el acceso a los alquileres es muy dificultoso”.
En este marco, Demaría describió escenas preocupantes en Añelo, donde familias enteras terminan viviendo en barrios alejados sin servicios básicos. “Hay barrios específicos alejados del centro de Añelo, que por más que son muy lindos, la gente después queda tirada. Las empresas los llevan con tráfico, con combis, pero después no tienen acceso a un supermercado, ni a una rotisería, ni al lavadero. Hay distancias de 6, 7 u 8 kilómetros, y tampoco hay tanto servicio de taxi. Lo poco que hay es carísimo”, denunció.
Y criticó duramente a quienes asesoran desde Buenos Aires sin conocer el terreno: “Estamos viendo que sobre todo en Añelo y El Chañar los están asesorando desde Buenos Aires, sin conocimiento del sector. La gente de Buenos Aires presupone que existen ciertos servicios, y en realidad no hay tanto”.
Ante este contexto, Demaría hizo un llamado enfático a quienes buscan invertir o alquilar en la región. “Contraten inmobiliarias de acá, de esta región. Te podemos decir exactamente en qué zonas podés conseguir mejores alquileres, a mejores precios, de acuerdo a tu necesidad, a los chicos en el colegio, las actividades que quieran hacer. Ese asesoramiento es distinto”, afirmó.
Y recomendó: “Fíjense en el padrón del colegio de martilleros. Chequeen que quien los atiende sea un profesional matriculado, con matrícula activa. Eso les da una doble garantía: la del propio profesional, que lo tiene prometido y jurado por ley —la 2538 en nuestro caso—, y la del colegio, que tiene un tribunal de ética para cuando se comete algún error, intencional o no. Hablo de doble seguridad, doble garantía, seguridad jurídica y económica”.
Finalmente, invitó a los interesados a confiar en los profesionales locales también para la compra de terrenos: “Hoy hay posibilidades de comprar lotes. Nosotros tenemos lotes a la venta en buenos valores. Y lo importante de contratar gente local es que te podemos referenciar colegas que trabajan responsablemente, no esos que vienen, enganchan a dos o tres inversores y después no terminan los trámites en el municipio”.
Compartinos tu opinión