En Vaca Muerta se suceden los anuncios de inversión: desde declaraciones que auguran la creación de 40.000 puestos de trabajo, hasta informes que habrá inversiones de hasta U$S 60.000 millones en cinco años.
Los anuncios, ¿se condicen con la realidad? ¿Está Vaca Muerta y la región preparada para un aluvión demográfico y mano de obra capacitada, que dé respuesta las expectativas? Ezequiel Sánchez Salas, de la consultora de Recursos Humanos, desembarca en Vaca Muerta News con su columna “Talentos de Vaca Muerta” para brindar un panorama de lo que realmente sucede con el empleo, la vivienda y las familias que migran a la cuenca neuquina. Su diagnóstico es claro: la actividad crece, pero el talento no acompaña al mismo ritmo.
“De real tenés muchos indicadores que te marcan que la actividad creció fuertemente, viene creciendo, pero el descalce se da donde el talento no puede multiplicarse al mismo ritmo de la actividad”, sostuvo Sánchez Salas. Y agregó: “Se empiezan a ver cada vez más cuellos de botella entre los perfiles reales técnicos y los operativos. Las empresas están compitiendo todas por la misma gente, entonces la gente rota”, dijo a Vaca Muerta News Radio.
El especialista explicó que existen dos brechas simultáneas. Por un lado, la rotación constante de los mismos profesionales y operarios entre operadoras y empresas de servicio. Por el otro, una cuestión generacional: “Los que tienen experiencias se están retirando de a poco, y los jóvenes que entran necesitan formación o no existía la formación hasta hace poco. Hay una tensión entre lo que las empresas piden y lo que el mercado local tiene para ofrecer. El gran dilema es quién va a acelerar y de qué manera”.
¿Qué tipo de trabajadores llegan a Vaca Muerta?
Sánchez Salas diferenció dos tipos de trabajadores que llegan a la cuenca desde otros lugares del país y el exterior: aquellos que son traídos por empresas con algún diagrama de acompañamiento, y aquellos que vienen “por su propia cuenta y a su riesgo”. Y advirtió: “No todas las empresas tienen la capacidad para costear un diagrama, para pagar una vivienda y acompañarlos”.
En ese sentido, señaló que el modelo tradicional —donde la empresa sostenía económicamente dos o tres años con una asignación y luego el trabajador se quedaba por su cuenta— empieza a mostrar signos de agotamiento. “Para proyectos que van a tener continuidad va a ser muy difícil seguir bajando costos y manteniendo diagramas. Algo va a tener que cambiar, no solo en la logística de las empresas, sino también en el tipo de sacrificio que va a tener que hacer la gente que quiera trabajar acá”.
En este sentido, el consultor abordó la realidad de quienes deciden radicarse en Neuquén con su familia. “Podés tener las ganas de venirte, pero si tenés familia, tenés que conseguir vacante en el colegio, tu esposa o esposo tiene que conseguir trabajo. La complejidad se va incrementando. No es un caso puntual aislado, es una tendencia: todos pujan por los mismos recursos”.
Además, subrayó un dato estructural: “La familia promedio en Argentina necesita que los dos estén trabajando. Hoy ese es el gran desafío. No todos trabajan en el petróleo. Las parejas de las personas que trabajan en la cuenca muchas veces tienen que salir a buscar un segundo ingreso no para enriquecerse, sino por supervivencia, por lo que implica vivir en una de las ciudades con mayor costo de vida del país”.
¿Qué sucede con los profesionales de alto perfil?
Para Ezequiel Sánchez Salas los profesionales con mayor capacitación también enfrentan obstáculos. “A mayor capacitación, experiencia o expertise, ese tipo de personas muchas veces aspiran a mantener el estatus. No se van a ir a una posición de menor representatividad. Y no siempre esas posiciones abundan. Si eras jefe de operaciones, probablemente quieras reinsertarte en algo similar, no volver a una posición inferior. El dilema es para ambas partes”.
Por último, el especialista cerró su intervención con una reflexión sobre la necesidad de mostrar la otra cara de la realidad. “Hay muchas cosas que son el famoso filtro de las redes: te cuentan las cosas lindas, las bonitas. Hay muchas otras que las personas necesitan un espacio para poder compartirlas. Está muy bueno poder mostrar esa otra cara de la realidad”.
Y adelantó el espíritu de su columna: “Vamos a compartir con gente que está en la cancha, desde el dueño de la pyme de servicios hasta el gerente de recursos humanos de una operadora, o conversar con personas que en el día a día tienen actividad en la cuenca”.
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