En el discurso de apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei confirmó el 1 de marzo su apuesta al sector energético para desarrollar la Argentina.
En ese marco, en un tramo de su discurso, señaló que “en cinco años, el complejo energético por sí solo estará exportando unos 50.000 millones de dólares. Esto no es una esperanza, ya es una realidad. El Gran Neuquén, en pocos años, será otra de las metrópolis argentinas”.
“Ya muchas otras ciudades cuentan con el mismo potencial. La minería se despegará por toda la Cordillera, generando cientos de miles de puestos de trabajo”, agregó.
Cabe señalar que apoyado en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la gestión libertaria espera que lleguen capitales desde el exterior para impulsar la actividad y generar empleo.
En otro tramo de su discurso aseguró que la energía será más barata. “Este boom no es solo una noticia para el sector energético. Es la base de una realización nunca antes vista. La energía barata es el insumo transversal que cambia la ecuación de localización industrial. Donde hay energía abundante y barata, se instala la industria pesada. Veremos crecer la petroquímica, la siderúrgica, el aluminio --pero no el del tongo--, la producción de hidrógeno, el procesamiento de litio y minerales críticos.
“Y veremos data centers y capacidad de cómputo instalarse en la Patagonia, donde el frío natural y la energía implican y crean condiciones únicas para la infraestructura de la Inteligencia Artificial, al margen del capital humano enorme que tenemos para responder a esa demanda”, cerró el presidente.
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