El 24 de junio, la comunidad mapuche Fvta Xayen celebró el Wiñoy Xipantu en un campo ubicado en el paraje Tratayén, dentro del área de Vaca Muerta, provincia de Neuquén. El evento, que marca el inicio del nuevo ciclo solar según el calendario mapuche, coincidió con una disputa por la titularidad y el uso del terreno, en el que se enfrentan derechos ancestrales y reclamos de propiedad privada.
La ceremonia del Wiñoy Xipantu —que significa “nueva salida del sol”— tuvo lugar durante el solsticio de invierno austral, entre el 21 y el 24 de junio. Para el pueblo mapuche, simboliza la renovación espiritual, el equilibrio con la naturaleza y la continuidad cultural. Durante el evento se realizaron rogativas, cantos, danzas, relatos y prácticas comunitarias que promueven el fortalecimiento de la identidad indígena.
En este caso, el festejo se desarrolló en un territorio que la comunidad considera ancestral, aunque cuenta con propietarios inscriptos en el registro catastral provincial que aseguran que el predio ha sido ocupado desde 2011 sin autorización. Los titulares del campo han impulsado acciones judiciales por presunta usurpación y solicitado el desalojo a través de la intervención estatal.
En este contexto, el martes 24 de junio se realizó la celebración en un campo de la formación Los Pilares, en el corazón de Vaca Muerta, luego de la denuncia que en su momento radicó la familia Galván a los integrantes de la comunidad Fvta Xayen.
En diálogo con Vaca Muerta News, señalaron que la ceremonia se realizó con normalidad y señaló que participaron entre 30 y 40 personas.
Durante la ceremonia, la Policia de Neuquén mantuvo una guardia, a través de efectivos de la Comisaría 10 de Añelo, tomando el dato de quienes ingresaron pero sin impedirles el acceso al al campo de 600 hectáreas. La consigna policial se gestionó tras el informe del fiscal de Delitos Económicos, Pablo Vignaroli, sobre la denuncia al ministro de Seguridad de la Provincia, Matias Nicolini.
Por su parte, desde la comunidad mapuche sostienen que se trata de una recuperación legítima de tierras originarias y denuncia que el sistema legal no contempla adecuadamente sus derechos colectivos ni respeta los principios del Convenio 169 de la OIT, que obliga a los Estados a consultar a los pueblos indígenas cuando se ven afectados por decisiones territoriales.
Este conflicto no es nuevo en Vaca Muerta y se repiten disputas similares, en las que comunidades originarias exigen el reconocimiento legal de territorios que ocupan y reivindican como propios. La expansión de proyectos vinculados a la explotación de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, ha incrementado las tensiones debido a la superposición entre intereses empresariales, títulos de propiedad y reclamos históricos.
Organizaciones mapuches advirtieron que esta situación amenaza tanto su supervivencia cultural como el equilibrio ambiental, al dificultar el acceso a sitios sagrados y prácticas tradicionales. Además, cuestionan la falta de mecanismos efectivos de diálogo y resolución de conflictos interculturales. (Redacción Vaca Muerta News, con información de Radio Municipal de Añelo – LM Neuquén).
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